Las primeras semanas las grandes colas en supermercados y farmacias eran por comida y medicina, una vez bajó el estado de pánico, la gran demanda de productos de belleza empezó a notarse.  En Tiendas La Sirena, Plaza Lama y otras, se agotaron los rolos, los blower y las tenazas en la primera semana de la cuarentena. Los salones de belleza que se negaron en principio a asistir a sus clientas para despacharles productos, tuvieron que hacerlo finalmente. Y ahora hay hasta quienes están dando “tutoriales por zoom” para que sus clientas aprendan a darse el tinte (idea descabellada) pero nada…seguimos.

 

Entonces…por qué en tiempos de crisis las mujeres quieren, desean comprar productos de belleza? Nox explica la sicóloga @elisaduartej que lo único que una mujer tiene en control durante una guerra o una crisis, como la que estamos viviendo, es su imagen. Es por esto que inventar con el cabello, las uñas o la cejas se convierte en el pasatiempo favorito dentro de casa.

En muchos de esos “inventos” los resultados son experiencias desagradables y arrepentimientos, pues nunca falta la que quiere teñirse, decolorarse, cortarse o ponerse el cabello azul.

En la quinta semana del distanciamiento, las compras de pánico en Estados Unidos pasaron de papel de baño a tintes en el supermercado. “Definitivamente se puede ver que a medida que la gente se quedó en casa, su enfoque cambió”, afirmó el  presidente ejecutivo de Walmart, Doug McMillon, en el Today Show el viernes.

Las ventas de cortapelos aumentaron 166% y los productos para colorear el cabello se incrementaron 23% respecto al mismo período del año anterior, según un reportaje de CNN en español. Sin mencionar que los cepillos de Revlon se han vendido como pan caliente.

Pero lo que no saben las damas exploradoras del cabello es que los “tintes de cajita” tienen consecuencias negativas en el cabello, a largo plazo, para las que desean lucir su color exacto o cambiar más adelante el color que llevan actualmente. El tinte de caja está fabricado con estándares de calidad menor en comparación con un producto profesional, con pigmentos metálicos que se impregnan a la hebra de tal forma que en una decoloración el cabello bota humo. Sin mencionar posibles alergias, cabello manchado o deshecho producto de una mala aplicación. El color, la decoloración, keratina o alisados son procesos que sólo debe ser realizado por alguien con experiencia y conocimiento de los riesgos que conlleva, así que lo mejor es no tratar de hacerlo en casa.

Entonces…cómo podemos controlar ese impulso de cambio que nos provoca la crisis? Aquí te doy algunas sugerencias que pueden traer paz a tu vida en estos días.

1- Conversa con tu estilista. Antes de tomar cualquier decisión, llama o escríbele a esa persona que es quien ha cuidado tu cabello por tanto tiempo. Estoy segura que juntas encontrarán nuevas formas de mejorar tu imagen a distancia, sin arruinar el estado actual de tu color.

2- Si tienes canas, maquíllalas con un cellophane, mascarilla de color o spray de color temporal. Hasta bien le hará al cuero cabelludo descansar por un tiempo de los tintes. Lo mejor es que estás en casa, nadie te está cuestionando. Con un baño de color vegetal además logras cuidar la hebra y darle el grosor que ha perdido con los años.

3- Respira, medita y reflexiona. Antes de tomar decolorante o color en tus manos…piénsalo bien. Recuerda los años que ha estudiado tu peluquera para poder formular el tono que te agrada, las mechas espectaculares que todo el mundo te piropea.

4- Estos días son buenos para cuidar el cabello, hidratar, nutrir o reparar…déjalo listo para el cambio que tanto has deseado por mucho tiempo. Si tienes decidido con cuál estilista te lo harás, escríbele y cuéntale lo que deseas lograr.

5- El cuidado básico en casa corresponde a lavado, secado, ondas, maquillaje, pintarse las uñas, exfoliarse el cuerpo, hidratarse, mascarillas de rostro…todo lo demás es especial y requiere un profesional capacitado para realizarlo. Cuando tu carro se daña…tu misma lo reparas? Cuando te tienes que operar de las amigdalas…tu misma te abres la garganta? Entonces respetar la carrera de la peluquería no solo corresponde a los profesionales, también a los clientes que han visto el esfuerzo de cada uno, para poder brindar la calidad de servicio que ofrecen.

Les mando un abrazo a todas, yo también estoy explorando en casa con lo permitido: tengo un Exfoliante de cuero cabelludo, dos goteros para la caída, me retiré las extensiones, usé mascarilla de color, me hago mis hidrataciones de rostro, aprendí de nuevo a pasarme la plancha después de haberlo olvidado, estoy disfrutando la ducha de pies a cabeza, me exfolio manos y pies, intento pintarme las uñas…ha sido divertido pero confieso que jamás será igual que cuando me asisten en la casita verde, no se compara el autoservicio con el placer de ser asistida, consentida y dejada mas que Beia por profesionales.

Extraño la casita verde como empleada, pero también como clienta.

Arleny L.

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Los Centros de Belleza hoy: Desafío COVID 2020